¿Qué
es el eco?
Eco era una ninfa del bosque que protagonizó varios mitos y leyendas.
Era muy charlatana y juguetona, y solía entretener así a la diosa Hera,
mientras su esposo, Zeus, aprovechaba para irse a hacer de las suyas.
Cuando Hera se enteró de las infidelidades de Zeus, condenó a la
ninfa Eco a no poder hablar por sí misma,
sino sólo repetir las últimas palabras de lo que escuchara. Asustada y maldita,
Eco abandonó los bosques que solía habitar y
se recluyó en una cueva cerca de un riachuelo.
Por otra parte, Narciso era un
joven de gran belleza que al nacer, el adivino Tiresias predijo que ver su
propia imagen en un espejo causaría su perdición. Advertida, su madre evitó
siempre espejos y demás objetos en los que Narciso pudiera
verse reflejado.
Así creció ignorando la
enorme belleza con la que contaba y se volvió un muchacho muy introvertido. Le
gustaba dar largas caminatas, sumergido en sus pensamientos, y en una oportunidad pasó cerca de la cueva de Eco, que al verlo –sin que él la notara- quedó
fascinada por él.
Narciso repitió
varias veces el paseo cerca de la cueva de Eco,
y ella siempre le esperaba y le seguía de lejos para admirarlo. Un día, sin
darse cuenta, la ninfa pisó una ramita seca y el ruido hizo que Narciso la descubriera. Le preguntó que hacía allí
y por qué lo seguía, pero ella no pudo más que repetir las últimas palabras. Él
continuó hablando y ella repitiendo, sin poder decir lo que realmente quería.
Finalmente, y con ayuda de animales del bosque, Eco pudo confesarle su amor a Narciso. Esperanzada, la pobre Eco sólo recibió de parte de Narciso una risa que le rompió el corazón y regresó
a su cueva llorando. Allí permaneció sin moverse, repitiendo las últimas
palabras de Narciso: “qué tonta… tonta…”, y
así se consumió, volviéndose una con la cueva y dejando sólo su voz flotando en
el aire.
Explicación
científica
El eco es un fenómeno acústico producido cuando una onda se
refleja y regresa hacia su emisor. Puede referirse tanto a ondas sonoras como a
electromagnéticas.
En
el caso del oído humano, para que sea percibido es necesario que el eco supere
la persistencia acústica, en caso contrario el cerebro interpreta el sonido
emitido y el reflejado como un mismo sonido. El mínimo retardo necesario entre
ambos sonidos varía desde alrededor de 100 metros para sonidos secos hasta
varios segundos para sonidos complejos, como la música. Si el sonido ha sido
deformado hasta hacerse irreconocible, se denomina reverberación en vez de eco.
Realizado por Irene Carrillo

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